Este aumento llega seis meses después de la suba decretada por el expresidente José Mujica en diciembre. Aquel aumento definido por el gobierno saliente fue el primero del gobierno de Mujica.
La no actualización del impuesto a los cigarrillos y el tabaco -que están definidos en pesos fijos- durante casi cinco años permitió la devaluación en términos reales del impuesto y por tanto permitió a las tabacaleras abaratar el producto.
Según dijo Dardo Curti, economista del Centro de Estudios para la Epidemia del Tabaquismo, a No toquen nada en mayo, esto generó un quinquenio perdido en la lucha contra el tabaco y se expresó en el aumento del consumo en contraste con lo sucedido en el quinquenio anterior.