Al lavar el pollo se aumenta el riesgo de intoxicación alimentaria.
La bacteria puede producir diarrea, dolor abdominal, fiebre náuseas y vómito.
Tras descubrir que el 44% de las personas efectivamente lava el pollo antes de cocinarlo, la Agencia de Normas Alimentarias (Food Standard Agency o FSA, por su sigla en inglés) decidió realizar esta advertencia, según publicó BBC.
Una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria es la enteritis (inflamación del intestino delgado) por campylobacter que, usualmente, se contrae al consumir carne de aves crudas, vegetales frescos o leche sin pasteurizar que estén infectados.
La infección con la bacteria campylobacter puede generar males como el síndrome de intestino irritado o el síndrome de Guillain-Barré, e incluso la muerte.
Para tratar la infección se debe tomar abundante agua e ingerir porciones pequeñas de alimentos durante el día.
Estas deben contar con comidas altas en potasio y ser, preferentemente, saladas.
Actualizado: 04 de agosto de 2014 — Por: Redacción 180
Sin datos (Todos los derechos reservados)