Jorge Rucks, director de la Dirección de Medio Ambiente, explicó a 180 que el decreto tiene como “origen la preocupación que surge a partir de la dispersión que se genera con los envases de agroquímicos”.
La medida que se dirige a productores, fabricantes e importadores de estos productos conlleva multas de 50 a 7 mil Unidades Reajustables para quienes no cumplan la normativa.
La Dinama convocó a un grupo de trabajo multidisciplinario en el ámbito de la Comisión Técnica Asesora de la Protección del Medio Ambiente para analizar y proponer sistemas de recolección, acopio y revalorización de los residuos de envases derivados de productos químicos y biológicos.
El jerarca de Dinama relató que en conjunto con la Cámara de Agroquímicos y con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se desarrollaron experiencias piloto en todo el país mediante el programa "Campo Limpio". A partir de esas iniciativas, que buscaban prácticas de manejo seguro de los envases de agroquímicos, surgió información que ayudó a avanzar en la creación del decreto.
En los planes piloto se vio la falta de una norma que obligara a ser cuidadoso con el destino de los envases. Había que lograr seguridad de manejo para que las industrias de plástico pudieran aceptar envases para reciclar que no tuvieran elementos contaminantes. “Muchas veces se generaba un volumen tal de envases que no se podían comercializar y se acumulaban en los centros de acopio. Eso también constituía un problema” y explicó que “lo que se busca es que haya un reciclaje”.
El decreto establece que todo aquel que fabrique, aplique o importe productos tóxicos deberá estar inscripto en un registro que gestionará la Dinama en coordinación el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca. Además, tendrá que presentar un plan de gestión que deberá ser aprobado por la Dirección de Medio Ambiente.
“El responsable de importación o producción en el país de envases de agroquímicos también es responsable de su disposición final segura” aseguró Rucks e hizo hincapié en que “se exige triple lavado y que el destino final sea a través del reciclaje”. El objetivo, recalcó, es que los envases no pueden ser lavados en los arroyos o cuerpos de agua.
Asimismo, los fabricantes e importadores deberán dar la información básica sobre toxicidad y el destino de los materiales a través de etiquetas u otros medios que faciliten su clasificación, valorización y tratamiento.
Ruck no pudo precisar cuántas denuncias se realizaron por año en esta materia pero si aseguró que son varias decenas. “Fueron muy notorios algunos casos de envases que se quemaron y que no se podían identificar el origen pero también han aparecido en cursos de agua”.
El decreto prevé que luego de un año de su publicación sólo podrán fabricar, formular, importar, distribuir o comercializar de cualquier forma, estos productos quienes hayan cumplido con este reglamento. El Ministerio de Economía a través de la Dirección Nacional de Aduanas controlará la importación de esos productos y bienes.
Para Ruck no sólo es importante un decreto para que el control sino también para la concientización, la educación y la capacitación de la ciudadanía.