Agua: decanos proponen monitoreo y alertas tempranas

Cuatro decanos de la Universidad de la República propusieron implementar un monitoreo predictivo de la cantidad y calidad del agua en la cuenca del Río Santa Lucía, que abastece al área metropolitana, utilizando un modelo desarrollado en Estados Unidos. No tener un sistema de este tipo “nos ubica en una situación de riesgo e incapacidad de responder rápidamente frente a un evento de floración tóxica de cianobacterias como la que ocurrió en marzo y provocó el mal olor y sabor en el agua de OSE.

Actualizado: 23 de mayo de 2013 —  Por: Redacción 180

Agua: decanos proponen monitoreo y alertas tempranas

Sin datos (Todos los derechos reservados)

El informe, al que accedió 180, fue elaborado por los decanos Eduardo Manta (Química), Héctor Cancela (Ingeniería), Juan Cristina (Ciencias) y Fernando García Préchac (Agronomía) a pedido del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República. La solicitud se dio a raíz del fenómeno de floración de algas en la cuenca del Santa Lucía que en marzo provocó mal sabor y olor en el agua potable suministrada por OSE en el área metropolitana.

Allí se repasa que los resultados de los controles sobre la calidad del agua hechos por la Facultad de Química, mediante un convenio con la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), “en la gran mayoría de los casos se adecuan a lo estipulado en la norma UNIT 833:2008, norma que define los requisitos para la potabilidad del agua”.

Agrega que los episodios donde hubo desvíos en los resultados fueron comunicados y seguidos hasta su resolución. Estos análisis se realizan desde el año 2004.

El informe también se refiere a las fuentes de los problemas de la cuenca, que en un 80% de la contaminación con nutrientes (eutrofización) son "difusas". “El 20% restante proviene de fuentes puntuales”, afirma.

“El principal resultado general de los monitoreos es la presencia de altos valores de Fósforo (P) en las aguas y puntualmente (luego del pasaje por ciudades o industrias) otros contaminantes orgánicos”, dice el informe.

Los decanos definen tres grandes áreas en la cuenca según las acciones que deberían tomarse y la realidad productiva. En la parte norte (departamentos de San José, Florida y parte de Lavalleja) “debe prestarse principal atención a la Fuentes Difusas de origen agropecuario (principalmente lechero), excepto el área alrededor de la ciudad de Florida, en la que se concentran Fuentes Puntuales (Urbanas e Industriales)”.

En la parte sur del cauce principal (Canelones), “las fuentes difusas están distribuidas en cambio entre actividades lecheras, hortifrutícolas y cerealeras, aunque también existe una importante fuente puntual alrededor de la ciudad de Canelones, de similares características a las ya indicadas para la ciudad de Florida”. Aquí también “existen actividades de producción animal de aves y cerdos, que podrían realizar aportes significativos de nutrientes”, agrega.

Además, se menciona el encierro de ganado para engorde (feed-lot) como uno de los problemas a atender, aguas arriba de Aguas Corrientes, donde OSE tiene su planta.

El modelo para analizar la cantidad y calidad del agua que propone el informe es el desarrollado por la Universidad de Texas, en Estados Unidos.

“Es un modelo que ha sido aplicado en grandes cuencas, que permite simular la calidad y cantidad de aguas superficiales y aguas subterráneas, y predecir el impacto del uso y prácticas de manejo del suelo, así como variabilidad y cambio climático. El modelo permite evaluar y prevenir la erosión de suelos y controlar las fuentes de contaminación puntuales y difusas, dotando de las necesarias herramientas para la gestión integral de la cuenca”, explica el trabajo.

Los decanos también recomiendan implementar un “sistema de alertas tempranas” sobre la presencia de cianobacterias potencialmente tóxicas. Estas floraciones “son muy frecuentes en diversos cuerpos de agua de nuestro país, muchos de los que son utilizados para potabilización”, afirman. “Los sistemas de alertas tempranas buscan predecir el fenómeno de una floración y posibilitar un plan de contingencia”, agregan.