La diputada Piñeyrúa no se fue sola de Unidad Nacional. En diálogo con No toquen nada la legisladora nacionalista dijo que fue una decisión colectiva y reafirmó sus discrepancias con Luis Lacalle Pou. "No me gustaron los lineamientos y tampoco he tenido espacio para discutirlos", sostuvo.
El anuncio hecho público este fin de semana desde su grupo político se titulaba “Ana Lía Piñeyrúa se alejó de Unidad Nacional”. Pero la legisladora nacionalista dijo que fue una decisión colectiva. "La gente que estaba trabajando conmigo y el grupo de jóvenes que inclusive marcó votos en la elección de jóvenes me acompañaron. Fue una decisión colectiva", dijo.
Concordia Nacional fue un sector que aportó una importante cantidad de votos a la precandidatura de Luis Alberto Lacalle en las internas de 2009 y una de las patas importantes de Unidad Nacional. Con Piñeyrúa se va gran parte de la estructura militante de ese grupo.
"No estamos usando el nombre de Concordia, los jóvenes los siguen usando, nosotros lo usamos en las internas junto al doctor De Posadas y él lo sigue teniendo", explicó la legisladora.
Piñeyrúa recordó el momento en que decidió dejar su cargo en la OIT después de nueve años fuera del país y sumarse a Unidad Nacional. "A principios de 2008 el doctor Lacalle me fue a visitar para invitarme a sumarme al proyecto de Unidad Nacional. Me pareció un proyecto muy atractivo, resolví volver al país y renunciar a mi trabajo en el exterior, lo hice antes de que el doctor Lacalle ganara las internas. Mi compromiso era con él y eso ha terminado", sostuvo.
Tal como lo hizo en los comunicados y en sus declaraciones después de anunciar su salida de Unidad Nacional, Piñeyrúa centró los motivos de su partida en discrepancias con la estrategia del candidato presidencial de la UNA, Luis Lacalle Pou. "No me siento identificada con el actual proyecto de Unidad Nacional, ni con la estrategia que su candidato ha delineado de cara a las elecciones de 2014. No es el que yo he adoptado en estos dos años y medio para ejercer la oposición a lo blanco, que no es como la oposición a lo Frente Amplio de decir a todo que no, nos ha tocado a lo largo de la historia ser más oposición que gobierno. No me gustaron los lineamientos y tampoco he tenido espacio para discutirlos", afirmó.
Más allá de la discrepancia en la estrategia, un elemento que se agrega es el de la falta de espacios para discutir planteado por Piñeyrúa, que desde fines del año pasado encaró un trabajo de recorrida del país para promocionar su precandidatura. Finalmente, se quedó con las manos vacías cuando la UNA decidió, sin elección abierta, que Lacalle Pou sería el candidato y, según ella, sin posibilidades ni siquiera de plantear sus discrepancias con la estrategia. "Cuando esto fue planteado en la reunión tan tradicional de La Paloma, no se me dio la posibilidad de discutir e intercambiar ideas. He resuelto mi alejamiento en el entendido que mi lealtad era con el proyecto del doctor Lacalle, que no es el actual. El comité de campaña es quien define las líneas estratégicas y yo no formo parte ni tengo conversaciones habituales con el candidato", expresó.
La diputada dijo que tanto ella como Luis Alberto Heber tuvieron que enfrentar un proceso doloroso por la forma en que la UNA decidió inclinarse por Lacalle Pou.
También descartó la posibilidad de entregar su banca al sector porque, según dijo, no es estilo del partido. "Yo no me he ido del partido, este es un partido no una coalición. No hay que mirarlo con tanto dramatismo que yo cambie de sector. La banca es de la gente y si recordamos la historia reciente hubo cambio de sector y a nadie se le reclamó la banca porque no es de estilo", explicó.