La fragilidad al descubierto

Nacional y Racing empataron 1 a 1. Los goles fueron de Vicente Sánchez y Líber Quiñones. El tricolor jugó un buen primer tiempo pero bastó que le empataran para demostrar lo frágil que está. El árbitro, Andrés Cunha, acertó al anular un gol de Sebastián Abreu y se equivocó al sancionar un penal para Racing.

Actualizado: 18 de mayo de 2013 —  Por: Diego Muñoz

La fragilidad al descubierto

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Nacional amaneció tras la eliminación ante Real Garcilaso sin objetivos. En cuatro días se había quedado sin futuro. Y tuvo que abrir los ojos igual. Pero todavía no se pudo levantar. Lo persigue la abulia, el desinterés y cada partido es un sufrimiento.

Sin cosas por resolver en la cancha, comenzaron los rumores afuera. Los jugadores que siguen, los que no, sitios del campo a reforzar, el respaldo que tiene el entrenador.

El equipo quedó extraviado, desamparado, frágil. Y cuando sale a la cancha lo exhibe ante el primer contratiempo incapaz de corregirse cuando de los jugadores dependen las soluciones. Ni rastros queda del Nacional que dio vuelta varios partidos en este Clausura.

Ante Racing se quedó plantado en el campo una vez que le empataron. No por falta de ganas sino por la ausencia de creatividad cuando tuvo el balón. Nacional sufre cuando tiene la pelota porque no sabe qué hacer con ella y ante ese cuadro de situación no tener a Iván Alonso ha sido letal. La presencia del centrodelantero es tan imprescindible como el agua.

Racing se llevó un punto merecido y valioso. Los de Juan Tejera terminan un Clausura en el que fueron protagonistas con un juego veloz y decidido.

El tricolor controló bien el partido hasta los 71 minutos. Sin desplegar un juego vistoso ni generar varias situaciones de gol, fue un equipo ordenado en el fondo y en el medio. Eso alcanzó para superar a un rival que algunas fechas atrás había exhibido virtudes ofensivas ante Peñarol.

Los cuatro defensores y los dos volantes de contención cerraron los caminos hacia el arco de Jorge Bava. Estructurados y dispuestos, impidieron que Racing realizara una rápida transición defensa – ataque y los tomara mal parados.

En ofensiva Arruabarrena apostó por la velocidad de Gonzalo Bueno y Vicente Sánchez en los extremos. Ambos trataron de generar por las puntas para que Sebastián Abreu definiera en el área.

A los 28 Israel Damonte fue derribado sobre el costado derecho y Sánchez tomó el tiro libre cerrado, con la intención de que alguien desviara la pelota. Pero nadie lo hizo, el balón siguió la trayectoria original y se metió contra el palo de Jorge Contreras.

Gol Vicente Sánchez en Fútbol por 180

El segundo tiempo también lo inició mejor Nacional. Con un Carlos De Pena inspirado que se encontró con Bueno y generó por izquierda alguna jugada interesante.

Con el partido 1 a 0 llegó un gol bien anulado a Abreu. El delantero se apoyó en el marcador de Racing para elevarse y el juez cobró de forma acertada la falta.

El técnico de Racing, Juan Tejera, puso a Carlos Acosta y la escuelita creció. Con un correcto trabajo defensivo para neutralizar los posibles contragolpes del tricolor se paró en campo rival asumiendo riesgos. En el medio movió bien la pelota y por las puntar llegó contra el arco de Bava. Hubo buenas subidas de Gonzalo Aguilar y en una de ellas, Cunha sancionó un penal inexistente. Quiñones empató el partido.

Gol de Quiñones en Fútbol por 180

Todos los fantasmas comenzaron a sobrevolar el Parque Central. Arruabarrena puso al Chino Recoba y Juan Cruz Mascia para tratar de darle poder ofensivo al equipo pero no lo logró. Pases errados, apuros, excesos fueron el repertorio de Nacional en el último cuarto de hora.

Un equipo que se tendrá que reinventar para la próxima temporada pero al que todavía le quedan unas cuantas mañanas en las que abrir los ojos será angustiante.