"Los Inspectores de Tránsito arrastramos problemáticas desde hace años, que atraviesan administraciones, y la actual no es ajena", señala el comunicado firmado por el presidente del sindicato, Emiliano Planells, y el secretario Camilo Clavijo.
Denuncian que sus locales de trabajo "no tienen ventilación, ni lugares adecuados para cambiarse, ni el número de duchas y baños exigidos" por la Intendencia. "En un vestuario de diez por cinco con una ducha tienen que convivir casi cien personas", dicen.
Además, plantean que no tienen condiciones dignas para trabajar en la calle. "Los días de lluvia debemos optar por no realizar nuestra tarea o mojarnos" ya que "hace años" faltan los equipos de lluvia buenos y los que les dieron últimamente "tienen más de colador que de impermeable".
También reclaman tener cámaras para filmar "los procedimientos, para así tener todas las garantías". Piden "equipos de comunicaciones que tengan el alcance adecuado y la señal suficiente para estar en contacto en toda parte de Montevideo".
Además señalan que el ingreso de cien nuevos trabajadores "agrava los problemas de hacinamiento" y genera "dos categorías" de inspectores.
"No olvide el ciudadano que mañana el nuevo inspector puede ser usted o su hijo, y que haremos lo posible para que tenga las mismas condiciones de trabajo que nosotros y no tener ningún privilegio sobre él", indica el texto.
"Basta de tomarnos el pelo, basta de dilatar los problemas, basta de no discutir las cosas de frente, basta de hacernos cómplices y culpables de su inoperancia", señala.
"Estamos hartos de ser la cara visible de la ineficacia, porque no es a los directores políticos a quienes los ciudadanos les plantean lo desastroso del corredor Garzón, y no siempre de buena gana", agrega.
"No es a los directores políticos a quienes se le plantea que hay obras en la calle que son eternas y están sin terminar, que se re pavimentan avenidas que al mes se rompen de nuevo para pasar un cable o un caño", dice.
"En caso de declarar que nuestro servicio es esencial, esperemos que recuerden lo esencial que somos a la hora de tenernos a todos amontonados en una pieza de diez por cinco", concluyen.
