Según el juez es posible pensar que el docente pretendía “organizar una especie de secta”. El hombre daba órdenes a los integrantes del club, amenazaba a los que querían abandonar el grupo y les exigía dinero.
El fallo reseña también maltratos cometidos durante un viaje del grupo a Atlántida en diciembre donde también hubo violencia física.
La situación fue denunciada por la madre de una de las jóvenes integrantes del club de ciencias ante la policía.
El indagado tenía un perfil de facebook donde se hacía llamar Germán Mussolini y desde allí amenazaba a los alumnos. También les enviaba mensajes de texto y llegó a decirles que “en su diccionario no existía la libertad, la democracia, la segunda oportunidad o el reingreso”.