El jerarca reconoció a No toquen nada que hay dificultades pero señaló que los cambios de sistema implican siempre ciertos inconvenientes. Además, explicó por qué se decidió hacer este cambio. “Cambiar el sistema es algo que veníamos trabajando hace unos cuantos años porque teníamos hace más de 20 años instalado el sistema comercial, por más que las prestaciones básicas se cumplían perfectamente”, dijo.
Sin embargo, ese sistema disminuía las posibilidades de desarrollo y estaban teniendo “costos importantes de mantenimiento”, explicó.
Juan López, integrante de AUTE, delegado de las Oficinas Comerciales de Montevideo, contó cuáles son las dificultades que se están atravesando: “Aproximadamente entre dos o tres horas la demora en la atención en una oficina comercial”, “largas colas de espera en la parte de telefónica (entre 22 y 25 minutoso), “y los servicios técnicos, que son los compañeros que salen a hacer re-conexiones, rehabilitaciones, cambios de medidores, que tampoco han podido salir en masivo por el problema técnico, entonces hay mucha que está sin luz todavía”.
Margenat en general reconoce estos mismos problemas. “Tenemos algún tema de espera en la atención, ya sea telefónica o en oficinas comerciales. Y después tenemos un temita técnico que salimos al terreno para cumplir las órdenes de servicio con un equipamiento nuevo que todavía no está 100% adaptado, entonces tenemos alguna dificultad”, señaló.
Desde el sindicato sostienen que el cambio de sistema era necesario, pero que se implementó en un momento inoportuno, antes de que estuviera todo preparado para la migración. Además reclaman que no se haya comunicado de forma adecuada a la población sobre los problemas que se iban a producir.
En el sitio web de UTE apareció un breve comunicado que señala que el ente está cambiando su sistema informático y que por ello se están atravesando algunos inconvenientes.
Luis Margenat dijo a NTN que la situación comenzará a normalizarse en unos cuantos meses, porque fue un cambio grande que se aplicó de una sola vez. “Normalmente este tipo de implantaciones se hace gradualmente. Se arranca con un número de clientes pequeño y después se sigue implantando por zonas”, pero el software adquirido no permitía ese proceso. “Tuvimos que implantar el millón 400 mil en todo el país, entonces realmente alguna dificultad adicional tenemos también producto de la forma en cómo procedimos a la implantación”, señaló.
El gerente aseguró que el cambio de sistema se viene organizando hace tres años, porque es muy complejo y que los resultados comenzarán a notarse en unos años.
El nuevo sistema implicó una inversión de 12 millones de dólares y, según los cálculos de la empresa, esa inversión se recuperará en cinco años de funcionamiento normal del sistema.