En la mañana del 4 de febrero, un hombre y su suegra murieron al ser atropelladas por un ómnibus de Cutcsa. La esposa del conductor y su hija de 10 meses, que también viajaban en el auto, sufrieron heridas graves.
El chofer de ese ómnibus declaró en la Justicia que ese día trabajó hasta la medianoche y tres horas después volvió a manejar para cumplir otro turno de ocho horas. Entre turno y turno el chofer reconoció que solo durmió una hora.
"La imagen que me queda fue que moví el coche contra la banquina, no recuerdo si fue en el momento del accidente o si fue un kilómetro atrás. Luego recuerdo que tengo la camioneta arriba, pero no logro sacármela e impactamos, luego yo trato de volver a mi carril y quedamos trancados, quedó abajo mío... yo tengo esa visión, calculo que pestañé o que me dormí", declaró el chofer en la Justicia.
El hombre fue procesado con prisión por homicidio y también fue citado a declarar el responsable de Personal o Recursos Humanos de la empresa Cutcsa, que podría ser culpabilizado también. "El juez está juzgando la responsabilidad penal que puede darse en la figura del conductor, por su conducta negligente, ya que en una situación de sueño condujo el ómnibus. Por otro lado, quienes debieron fiscalizar que esto no ocurra. Tiene que haber alguien que ordena los turnos y controla que la persona durmió. Puede haber responsabilidad penal de quien se encarga de esa tarea", dijo Raúl Oxandabarat, vocero de la Suprema Corte de Justicia.
En este caso particular, según supo No Toquen nada, la persona que chocó no pertenece al gremio, sino que respondía al sector patronal. El hombre era dueño del ómnibus y decidió, no se sabe si con autorización de la empresa, hacer ambos turnos.
Desde el gremio de Cutcsa explicaron que para quienes son trabajadores tiene que haber un periodo de nueve horas de descanso entre turno y turno. Pero en el caso de quienes son dueños los controles son diferentes.
Un testigo de la causa declaro que el ómnibus iba zigzagueando. "Teníamos al ómnibus adelante y en ningún momento lo pudimos pasar ya que el ómnibus se pasaba la raya del medio casi las dos ruedas y volvía al lugar, ahí nos dimos cuenta que nos iba a llevar colgados hasta Las Piedras... Hay una subida, no recuerdo a qué altura es, ahí el ómnibus se abrió hacia la izquierda, mi patrón se dio cuenta y dijo 'mirá lo que hizo este animal' y una moto pasa por la banquina y le toca bocina, ahí con los bocinazos el ómnibus vuelve a su senda", contó.
El asesor letrado de Cutcsa, Fernando Rodríguez, dijo a No toquen nada que la empresa no va a hacer declaraciones al respecto del caso porque el proceso judicial no terminó y no quiere influir en el transcurso del caso.
También puede haber responsabilidad civil de la empresa si se realiza una denuncia en el juzgado. Serían sanciones pecuniarias donde se resarce a la persona dañada.
Cuestión cultural: Dormir poco y manejar
Miguel Marrero, integrante de la Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott), se refirió a la situación general de los choferes, pero no a este caso en particular porque lo desconocía.
Según dijo, los choferes muchas veces no descansan el tiempo que deberían. "Nosotros como sindicato, lo que siempre garantizamos es que la empresa nunca dé turnos que tengan menos de ocho horas de descanso entre uno y otro. Después las empresas tienen peculiaridades y los compañeros tienen formas de trabajo diferentes. Normalmente, trabajamos 15 días de mañana y 15 de tarde. También es verdad que en el transporte se hacen muchas horas, menos que antes, pero muchas veces los servicios tienen más de ocho horas o lo que es más común todavía, los trabajadores tomamos turnos colgados y hacemos horas extras. Muchos lo hacemos y otros no", contó.
Los choferes de ómnibus urbanos y suburbanos cobran por hora, y no tienen los descansos pagos. Un conductor que habló con No toquen nada reconoció que el dinero no le alcanza porque tiene muchos hijos y hace horas extras sin descansar esas ocho horas entre un turno. Dijo que ha llegado a terminar a las 12 de la noche y ha tomado otro turno a las cinco de la mañana.
Muchos como él se acostumbran a manejar con sueño y cuando ven que no pueden más, paran y no terminan el turno. "Muchas veces paramos y decimos 'a este turno no lo hago' porque no lo puedo terminar. O dicen, por ejemplo, 'yo no puedo hacer todo el turno porque no me da el físico o tengo miedo de dormirme y en lugar de hacer ocho horas, hago cuatro'. De repente, la empresa entre dejar un coche parado y no cumplir con un servicio entero, hace un viaje redondo, lo que en la jerga del ómnibus es hacer un viaje para un lado y para el otro. Hacés eso y no terminás las ocho horas", dijo Marrero.
En algunos casos hay una cuestión económica que pesa en ese comportamiento. Sin embargo, Marrero dijo que no siempre es así y que hay hasta "cuestiones culturales" que influyen para que un chofer decida hacer horas extras. "Hay un poco de todo, desde el punto de vista salarial, los trabajadores del transporte no somos los que ganamos menos. Siempre decimos, reivindicando actuación del gremio, que somos del 20% de los trabajadores que pagan IRPF. Pero hay compañeros que buscan hacer alguna hora más para aumentar el ingreso. Por ejemplo, no tenemos los descansos pagos, salvo convenios particulares, entonces hay compañeros que trabajan para compensar ese día y que no cobran con horas extras", expresó.
El gremio pretende que en el futuro la situación pueda cambiar. Pero Marrero dijo que todavía están lejos de lograr eso porque hay muchos factores que hacen difícil encontrar una solución a corto plazo. "Hay imponderables del momento, porque te dicen que un compañero faltó por un problema familiar o se enfermó. Eso, ineludiblemente, genera horas extras porque no vas a dejar a la gente tirada en medio de un viaje. Además, te dicen que sigas el turno si querés. Y bueno, eso depende de cada uno. El que puede y si quiere lo sigue. Por otro lado, nosotros desde el gremio queremos lograr un mejor jornal para que con ocho horas se puede vivir y mantener a la familia, para nosotros sería el ideal que nadie haga una hora extra y que todos trabajemos los 20 o 25 jornales que nos asignan, pero todavía estamos un poco lejos de lograrlo desde el punto de vista real", sostuvo.