"El bajón nos sorprendió pero fue circunstancial"

Óscar Tabárez define los partidos ante Paraguay y Chile como “determinantes”. En diálogo con 180 dice que el Tata González le aporta velocidad e intensidad, explica por qué ponía a Edinson Cavani por la banda, cuenta que los dos volantes de contención se ponen “más por lo que aparentan que por lo que hacen juntos” y reconoce que en su momento no le dio la importancia que debía al bajo rendimiento de la selección.

Actualizado: 21 de marzo de 2013 —  Por: Diego Muñoz

"El bajón nos sorprendió pero fue circunstancial"

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Parecía imposible luego del Mundial y de la Copa América. Pero pasó. La gente, desacostumbrada, no daba crédito y los oportunistas aprovecharon para dar consejos. Tras la tormenta que padeció la selección en setiembre y octubre Tabárez se paró para ver qué había hecho mal. Y se dio cuenta de algunas cosas que rectificó.

Se vienen los partidos ante Paraguay y Chile y el técnico los preparara con la mentalidad de siempre. Tiene claro que son dos juegos importantes para el futuro de la selección en las Eliminatorias. “Nos vamos a apoyar en cosas que han pasado desde noviembre hasta ahora y ni que hablar en toda esta historia que tiene el grupo más allá de ese paréntesis lamentable de setiembre y octubre”, dice.

Con la claridad de siempre Tabárez recibió a 180 para hablar de fútbol.

¿Cómo cataloga los partidos que se vienen?

Son determinantes. Porque venimos de perder muchos puntos y de tener resultados muy negativos en todo sentido en las Eliminatorias.

¿Cómo actuó el cuerpo técnico tras esas derrotas?

Lo primero fue tratar de diagnosticar la situación. Después que definimos que era una cuestión de rendimiento futbolístico intentamos mejorar y lo logramos en dos partidos de primer nivel internacional como contra Polonia y contra España.

¿Qué sacó en limpio de esos amistosos?

Primero confirmar que va a ser la base de estos dos partidos de Eliminatorias porque más allá de la parte subjetiva, de todo lo que se pueda opinar, hay ciertos estudios, sobre todo en el partido contra España, que nos han reconfortado porque confirman que podemos jugar a un nivel alto en posesión de pelota e intensidad al punto de equiparar en la mayor parte del partido al mejor equipo del mundo hoy en día.

Es un dato fuerte que Uruguay haya mantenido la misma intensidad de España.

La intensidad del juego es una cosa muy importante porque tiene que ver con la velocidad y con el tipo de acciones que definen los partidos. Cuando un equipo realiza acciones técnicas a ese nivel de intensidad hay una correlación entre eso y la consecución de los buenos resultados. Eso pasa en todos los equipos del mundo.

El bajón del 2012

¿Cuál es el análisis de las Eliminatorias al día de hoy?

Es bastante objetivo, hay tres equipos que se han distanciado, que aparte de estar en buen momento han sacado ventaja, que son Argentina, Colombia y Ecuador y después hay un grupo en el que estamos nosotros, Chile y Venezuela. Por tanto ellos dos son rivales directos. Tenemos que sumar puntos, ese va a ser el objetivo del partido con Paraguay y después nos enfrentamos con Chile que ahí, como mínimo, no tenemos que perder.

¿Lo sorprendió el bajón del equipo?

Muchísimo nos sorprendió.

¿Y por qué se produjo?

Hubo un tema futbolístico. Quizá cuando el equipo empezó a bajar no le dimos demasiada importancia. Como que igual lo íbamos a superar. Teníamos lesionados al Ruso Pérez, a Gastón Ramírez, Diego Lugano estaba lesionado y suspendido. Jugamos en Bolivia sin Diego Godín y sin Martín Cáceres. Se nos deterioró el plantel súbitamente y lo pagamos caro. Pero acá no hubo descuidos profesionales en los jugadores. Yo le vi mucho de circunstancial y creo que lo de Polonia y España evidencia que no somos aquello, pero la verdad la va a decir lo que hagamos en la fecha que viene.

¿Y el problema futbolístico cuál era?

Parte de la explicación era la generación de fútbol en el mediocampo. Jamás se tiene lo ideal y a veces hay que privarse de algo para apostar a otra cosa.

Ese comentario coincide con la tendencia mostrada ante España y Polonia de poner un solo volante de contención. Eso es todo un cambio respecto de cómo venía jugando.

Últimamente he reflexionado mucho sobre los dos volantes de contención. He hecho seguimiento y muchas veces los ponemos más por lo que aparentan que por lo que hacen juntos. Me refiero a cuántas pelotas recuperadas mano a mano, cuántas pelotas recuperadas en el campo rival o en la zona del círculo central, y a veces, aunque parezca que no es así, se recupera más con un solo volante central. Además, si tenemos jugadores como el Tata González que pasa de la punta al medio con mucha velocidad y con mucha resistencia durante todo el partido se puede apelar a jugar de otra manera.

¿Y esa generación de fútbol mejoró desde su punto de vista al armar el equipo con un solo volante de contención y agregar un jugador con mejor manejo?

Sí, y tiene que ver con eso. El hecho de que estén Cebolla y Lodeiro ayudó. Lodeiro no estaba a comienzo de 2012 como estaba en noviembre por una cuestión de rodaje futbolístico. También tenemos a Gastón Ramírez. Y estamos buscando más pero nos cuesta encontrar porque para una selección hay que tener una estabilidad en el juego importante y además una experiencia a jugar a niveles de intensidad que en el medio uruguayo no se les proporciona. Es muy difícil sacar conclusiones de un jugador que se destaca acá en cuanto a jugadas creativas en el mediocampo.

Durante un buen tiempo probó con Forlán más tirado atrás.

Lo hicimos hasta que aparecieron todos los problemas futbolísticos que aparecieron. En otro momento nos dio resultado pero en esos partidos no y ante esa realidad me hice la pregunta de si Cavani como mediocampista, en vez de delantero, me aportaba más que el Tata González. Yo lo hacía porque el equipo seguía siendo contundente pero cuando esa contundencia no se veía poner al Tata y adelantar a Cavani me solucionaba uno de los dos problemas. Y aparte el equipo había mejorado en cuanto a la intensidad defensiva en el primer tiempo ante Argentina pero también era evidente que recuperábamos la pelota y no sabíamos qué hacer. Y eso pasaba porque nos faltaba gente que tenga incorporada una manera de jugar, que aunque no tuviera pase pudiera maniobrar con la pelota. Y eso no se lo da el entrenador. Forlán sí lo puede hacer por la técnica que tiene pero no por tener características de mediocampista. Lodeiro sí las tiene.

Cavani de volante y el 'club de amigos'

Tocó uno de los temas por el que más se lo cuestionó y es el de Cavani en la banda.

Hace siete años que estoy con él, fue a un Mundial juvenil y a un Mundial mayor, ha tenido una trayectoria dentro de la selección. La posición era porque de los delanteros que tenemos es el que más siente retroceder a marcar. Cavani en el Napoli juega de punta punta pero yo invitaría a que vieran todas las veces en las que Cavani está defendiendo cerca de su área y no solo en jugadas de pelota quieta. Porque lo siente, porque capta que cuando un volante quedó colgado y llena el espacio por su fortaleza y resistencia física. Pero todo era en función de mantener un potencial de ataque como el que tuvimos en el Mundial. Cuando en la Eliminatoria eso no se vio dimos espacio para probar otra cosa. Tampoco quiere decir que nunca más van a jugar Cavani-Suárez-Forlán juntos pero no me puedo quedar con eso. Tengo tres delanteros. Si no juegan los tres jugarán dos y uno estará en el banco. No hay ningún problema.

Salvo alguna excepción todos los jugadores llegan a los partidos de Eliminatorias con rodaje, algo que no sucedió en fechas anteriores.

Tenemos al goleador de la Liga Italiana, al goleador de la Premier, Forlán está en un nivel importante y con una confianza renovada. Yo jamás tuve dudas de la potencialidad de Forlán pero hay etapas en la vida de los futbolistas que determinan períodos de rendimiento. Y no por falta de profesionalidad o condiciones. En este momento están jugando todos.

El otro tema que me imagino que escuchó es que la selección era un 'club de amigos'.

Claro que lo escuché. Yo trato de no olvidarme de nada. Quizá no salieron muchas voces para pedir la cabeza del cuerpo técnico pero sí dijeron qué tenía que hacer el cuerpo técnico. A quién tenía que citar y a quién dejar de citar. Al ser un tema futbolístico estábamos convencidos que teníamos que ampliar el espectro de algunos jugadores. Así se hizo. Si teníamos un jugador de una característica buscamos otro con características similares y no un suplente que fuera totalmente distinto. Eso fue un error que no captamos antes y lo corregimos. Pero dijeron que los jugadores no podían estar porque jugaban bien al truco y lo dijo gente con una trayectoria dentro del fútbol. Yo creo que los mejores ambientes se hacen cuando hay profesionalismo y sentido común. Cuando procedemos con la calentura que perdimos es como si agarráramos a patadas la silla. ¿Qué hacemos? Después la tenemos que poner de nuevo en su lugar y si la rompemos además la tenemos que arreglar.

Paraguay y Chile

¿Qué puede decirme de Paraguay?

Es dificilísimo. Tiene buenos jugadores, algunos jóvenes interesantísimos y ya hace más tiempo que Gerardo Pelusso está con ellos. Esto es muy parejo y sería un grave error que por el hecho de jugar acá, porque algún jugador nuestro está en buen nivel o por la tabla, nos creamos favoritos. No lo vemos así. Va a ser todo producto de lo que hagamos, de cómo lo limitemos y de los problemas que le podamos crear.

¿Y Chile?

Ahí no podemos perder y no descartamos que podamos ganar. Tenemos la idea de cuál va a ser las características del Chile de Sampaoli.

¿Más parecido al de Bielsa?

Hay puntos de contacto pero cada entrenador tiene su estilo y más allá que se apoye en bases parecidas la expresión no puede ser igual. Para imaginarme el Chile de Sampaoli el espejo que tengo es la U de Chile de la Sudamericana.