El Plan de Tránsito entre Ciclos Educativos está destinado a lograr que la población considerada en riesgo de abandonar el sistema educativo al terminar Primaria continúe con sus estudios en el Ciclo Básico de la Educación Media.
El plan está compuesto por tres fases: en la primera (de agosto a diciembre) se identifica a los alumnos de sexto año con mayor riesgo de abandonar el sistema educativo, en la segunda (febrero) se realizan actividades didácticas y socio-recreativas con esos alumnos y en la tercera (del 4 de marzo a diciembre) se apunta a la inserción sostenida de esos adolescentes en los centros de Educación Media.
La maestra Teresita Capurro, coordinadora general del Plan de Tránsito entre Ciclos Educativos, dijo a 180 que la primera edición del plan no pudo comenzar en agosto (de 2011), tal como está previsto, sino que se tuvo que esperar hasta octubre por falta de tiempo y de presupuesto. Pese a esto, Capurro se mostró conforme con los resultados, dado que se observó que el 96% de la población que participó en el plan continúo con sus estudios.
“De los 1250 chiquilines que hicieron la fase dos, y seis meses de la fase tres en UTU o Secundaria, en el mes de junio teníamos que el 96% (estaban) incluidos (en el sistema educativo) y con posibilidades de promoción”, sostuvo Capurro.
En esta segunda edición, la primera fase pudo iniciarse en agosto (de 2012), y casi con el mismo equipo de maestros y profesores comunitarios que participaron en la experiencia pasado. “Solo en aquellos lugares donde renunciaron o se jubilaron hicimos un llamado”, porque hay una “experiencia acumulada”, explicó la maestra.
Capurro también informó que en el lanzamiento de la segunda fase de esta edición del plan, la directora general del Consejo de Formación en Educación, Edith Moraes, anunció que los estudiantes de Magisterio y Profesorado tendrán la posibilidad de hacer sus prácticas en el Plan de Tránsito entre Ciclos Educativos, como forma de enriquecer su formación.
“Esto para mí es muy importante porque tiene que ver en la formación del docente a partir de la realidad”, consideró Capurro.