El Anuario Estadístico de Educación de 2011, elaborado por el MEC, muestra que mientras la matrícula y la capacidad de retención de los estudiantes creció en la educación media básica (de 1º a 3º de secundaria), el rendimiento académico cayó.
El documento señala que “entre 2010 y 2011 la no aprobación creció 6,6% y la desvinculación se redujo en 16,6%”. Por otro lado, de 2002 a 2011 la repetición en ciclo básico pasó de 21,4% a 29,6%.
Gabriel Errandonea, sociólogo coordinador del anuario, y coordinador del Área de Investigación y Estadística del MEC, dijo a No toquen nada (Océano FM) que no hay “información concluyente” que permita identificar una causa para estos datos, pero que se han planteado hipótesis.
El sociólogo explicó que la matrícula de 1º a 3º de liceo se incrementó en todos los sectores sociales, pero sobre todo a través de jóvenes que provienen de hogares con bajos ingresos. “Se sabe que los niveles de rendimiento tienden a tener un nivel de asociación importante con los niveles socioeconómicos de los jóvenes, entonces formulamos una hipótesis, que no es más que una hipótesis”, explicó.
Esta hipótesis implicaría que la mayor retención de los alumnos en el sistema de educación media tiene un costo en términos de rendimiento.
El anuario concluye que la no aprobación creció un 24,9% entre 2007 y 2011, y un 38,2% entre 2002 y 2011. “De continuar esta tendencia, la no aprobación en 2012 podría superar el 30%. Habrá que esperar el efecto de los diferentes esfuerzos que vienen realizándose para combatir esta tendencia”, añade el informe.
Errandonea dijo que éste es uno de los problemas más serios a enfrentar, porque “en la medida en que uno tiene éxito en retener y en incluir, debe suponer que va a seguir teniendo problemas de incremento en la no aprobación”.
Según el anuario, la brecha educativa entre los jóvenes de hogares más pobres y los jóvenes de hogares más ricos se viene reduciendo en los últimos años, pero continúa existiendo. Por otro lado, los mayores problemas de repetición se dan en Montevideo.
“La probabilidad de no aprobar crece sustantivamente si provenís de un hogar pobre, y vuelve a crecer si además estás situado en Montevideo”, resumió Errandonea.