Ronaldo tiene 36 años, pesa 118 kilos y la circunferencia de su abdomen alcanza los 107 centímetros. En febrero de 2011 dejó el fútbol y se relajó. Claro, la base ya estaba. Se retiró pesando 98 kilos. “Después de parar con el fútbol, necesitaba un tiempo sedentario”, le dijo Ronaldo a Veja.
El informe de Veja repasa la trayectoria del jugador en la que fue ganando gloria, problemas y kilos. A los 16 años, en 1993, debutó como profesional en el Cruzeiro. Al año siguiente fue vendido al PSV holandés y jugó su primer mundial. Mientras dejaba la adolescencia su cuerpo se desarrollaba y pasó de los 75 a los 78 kilos, y creció del 1,79 metros que medía a 1,84.
En 1998 disputó su segunda copa del mundo. Ya pesaba entre 83 y 85 kilos. A la derrota ante Francia en la final, que jugó a pesar de tener una convulsión unas horas antes, su sumó la lesión en un tendón en la rodilla derecha en 1999 y la rotura completa en 2000. Estuvo dos años sin jugar.
“En la fisioterapia, todos los días, muchas veces solo, lloraba de dolor y escuchaba ruidos horribles de la fibrosis rompiéndose en mi pierna”, recordó "El Fenómeno", como se lo conoce en Brasil.
Con 86 kilos llegó al Mundial 2002 donde fue estrella y protagonista del campeonato para Brasil.
Entre 2003 y 2008 la balanza llegó a los 95 kilos. Seguramente incidieron las dos separaciones. Primero se divorció de su primera mujer Milene Domingues y su segundo casamiento, con la modelo y presentadora Daniella Cicarelli, duró tres meses. Y en 2008, una madrugada se despertó en una comisaría junto a tres travestis que lo denunciaban por no haberles pagado.
En el final de su carrera, contratado por el Cotinthians, ya con 98 kilos, ganó una campeonato paulista y una Copa Brasil.
Ahora, con 118 kilos, Ronaldo es empresario e integra el Comité Organizador del Mundial Brasil 2014. En el segmento “Medida correcta” del programa Fantástico de la Red Globo buscará bajar 18 kilos en tres meses y llegar a un abdomen de 94 centímetros. Tiene que bajar el consumo de carne roja, abandonar el alcohol y realizar una hora de ejercicio diario, cinco días a la semana. El plan es seguido por un entrenador personal.
Para Veja este desafío público tiene “mucho que enseñar sobre la fuerza de voluntad y el poder interior de vencer lo que parece insuperable. El ex crack sufrió lesiones gravísimas, se transformó el mayor goleador de los mundiales y ahora lucha para adelgazar delante de una audiencia que, en el domingo del estreno, llegó a casi 20 millones de personas”.