La atleta olímpica somalí estaba cruzando de Libia a Italia en abril pasado, cuando el bote se hundió, según publicó el domingo Corriere Della Sera.
En una nota de la BBC el jefe del comité olímpico nacional de Somalia confirma la muerte de Samia, pero no dijo cómo.
Samia participó en la competencia de 200 metros en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, a pesar de no haber tenido prácticamente entrenamiento.
La nota de la BBC cuenta que nació el 25 de marzo de 1991, era la mayor de seis hijos de una familia muy pobre y pertenecía a un grupo étnico minoritario de un país en constante guerra.
Se hizo un lugar en el atletismo a pesar de crecer en Mogadiscio, una ciudad con una carencia total de instalaciones para practicarlo y en una sociedad en la que es común el prejuicio contra la participación de mujeres en actividades deportivas.
Para Pekín 2008 entrenó bajo el acoso de militantes locales que creen que las mujeres musulmanas no deben involucrarse en los deportes Además de eso, debió hacerlo en medio del conflicto civil en Mogadiscio.
A pesar de las dificultades, en los Juegos logró un récord personal de 32,16 segundos en la carrera de 200 metros, que le valió la ovación del público. Pero, según cuenta la nota, al retornar a Somalía recibió amenazas de muerte de la milicia islamista de Al Shabab que controlaba parte de Mogadiscio.
En octubre de 2010, se dice que Samia se mudó a la capital de la vecina Etiopía, pues Adis Abeba cuenta con una cultura atlética más establecida. Iba a empezar a entrenar con el también atleta olímpico Eshetu Tura, con lo cual esperaba estar preparada para los recientes Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Lo que ocurrió entre esa fecha y su aparente muerte en el mar es un misterio. La BBC publica información que maneja al Jazeera respecto de que Samia no tenía había garantías de que sería aceptada para entrenar en el estadio de Addis Abeba; dependía de la hora en que corriera y del permiso de la Federación Atlética de Etiopía.
También cita informes de los medios italianos que sugieren que tenía la esperanza de encontrar un entrenador en Europa que la ayudara a llegar a los Juegos de Londres.
La información es "difícil de verificar", según el Corriere Della Sera. La periodista Teresa Krug, que entrevistó a Samia, informó que salió de Etiopía en 2011, cruzó Sudán y llegó a Libia, donde habría estado presa un tiempo, aunque no se sabe por qué.
La BBC cuenta que el diario italiano señala que el destino de Samia recién salió a la luz cuando el exatleta olímpico somalí Abdi Bile la mencionó en una entrevista. Bile mencionó a Mo Farah, el corredor somalí que se mudó a Reino Unido a los 12 años y triunfó en los Juegos Olímpicos de este año. "Estamos felices por Mo, es nuestro orgullo", dijo. "Pero no olvidaremos a Samia".