Los profesionales aseguran que no tienen personal para atender a las mujeres y a los recién nacidos con enfermedades de riesgo. "A esas señoras las están tratando de trasladar antes del nacimiento del niño. Dijimos que no se van a aceptar embarazadas del interior que tengan patologías dependientes del embarazo y que pueden hacer que el niño pueda requerir una asistencia terciaria al nacer. Esas mujeres se tienen que atender en el lugar de origen", dijo a No toquen nada la vicepresidenta de SUNPI, Irene Rodríguez.
Rodríguez señaló que "no se está cerrando ninguna puerta". "Lo que se trata de hacer es que los niños reciban la mejor asistencia posible. Si nosotros tenemos una cama, por supuesto que a esa señora no se la va a trasladar. Es así de sencillo, pero el asunto es que tengamos personal suficiente para poder asistir ese niño", sostuvo.