Además de suspender el ingreso de ganado paraguayo al país, Sanidad Animal dispuso un mayor control en los puestos fronterizos de Fray Bentos, Paysandú, Salto y Bella Unión, sobre todo en la desinfección de los camiones que ingresan con destino a los puertos de Nueva Palmira o Montevideo. Allí opera un acuerdo con el Ministerio de Defensa para que personal militar colabore con las inspecciones y desinfecciones.
Fernández reconoció que el ingreso de animales paraguayos a Uruguay es prácticamente inexistente.
En esos puntos hay rodiluvios por donde deben pasar los camiones y autos para su desinfección. Fernández recordó que el tránsito carretero ha crecido mucho en los últimos años y eso hace más compleja la tarea.
A nivel regional funciona una Comité Veterinario Permanente que es donde se coordinan las acciones y la información. El gobierno uruguayo recibe información a través de ese comité o directamente desde Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Fernández estimó que este foco no tendrá impacto en Uruguay, “más allá de que una de las fortalezas del estatus sanitario estaba dado por su carácter regional”. Uruguay es país libre de aftosa con vacunación.
“Estamos tranquilos aunque obviamente no es lo deseable que haya un foco en la región”, afirmó.