Según dijo Brenta, en Uruguay hay unos 93 mil personas desocupados y unas 200 mil personas en términos globales inactivas. Este último grupo no es que incluya a gente que no tenga trabajo, si no que son personas que no buscan porque desarrollan otras actividades. La mayoría de las actividades son en el hogar y el 80% son mujeres. “Esto muestra la mirada estratégica que debemos tener, en el mediano plazo por lo menos, y hacia donde debemos enfocar nuestras baterías para poder sostener el crecimiento de la economía desde el punto de vista de los recursos humanos”, afirmó Brenta.
En julio, los hombres tuvieron una tasa de desempleo de 5% y las mujeres de 7,7%. Sin embargo, en los menores de 25 años, las cifras son de 14,7% en hombres y 22,4% en mujeres. El panorama es casi idéntico a un año atrás.
Según dijo Brenta, hay 54.000 jóvenes sin trabajo y un alto porcentaje son mujeres y para tratar de revertir esta situación, el gobierno tiene diferentes políticas. “Tenemos un proyecto dirigido a la promoción de la asociación entre la educación y trabajo, poniendo dos acentos fundamentales. Por un lado, mecanismos para sostener a los jóvenes en la educación formal y, por otro, fortalecer los Centros de Capacitación Profesional, que se van a duplicar para los jóvenes en contexto crítico”, afirmó.