Sumo.uy: donde los robots aprenden, luchan y juegan al fútbol

El departamento de robótica de la Facultad de Ingeniería organiza por octava vez el campeonato de robots Sumo.uy. Aunque no se trata solo de eso. Del 15 al 17 de setiembre también habrá charlas y demostraciones de, por ejemplo, un grupo de estudiantes que presentarán su proyecto de grado que pretende recrear a la Selección Uruguaya en robots bípedos.

Actualizado: 17 de setiembre de 2011 —  Por: Camila de los Santos

Sumo.uy: donde los robots aprenden, luchan y juegan al fútbol

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En la Facultad de Ingeniería, dentro del área de Computación, se encuentra el grupo MINA dedicado a temas de inteligencia artificial, sistemas embebidos y robótica. Este sector desde hace ocho años organiza el campeonato de “sumo de robots”, o sea, de lucha libre dentro de un espacio circular (dhoyo). Federico Andrade, coordinador del evento y estudiante de la facultad, habló con 180 sobre este evento.

Andrade tiene 29 años, está por terminar la carrera y es docente de la facultad. Comenzó como competidor en el torneo de sumo y luego se unió al grupo como organizador. Andrade recordó que hace ocho años, cuando esto comenzó, era algo “más casero” e interno de los alumnos de la facultad. Luego fueron extendiendo la convocatoria y “al día de hoy viene de todo, gente que le gusta la robótica, aficionados que trabajan y hacen robots en sus casas, gente que por curiosidad se entera del evento y viene a ver o estudiantes de liceo o facultad”.

El objetivo de esta propuesta es hacer que la sociedad participe y compruebe los avances en robótica e inteligencia artificial. Para esto abren la facultad así tanto adultos como niños podrán interactuar y aprender sobre estos temas.

En el público también hay mucha gente a la que le gusta la robótica pero no cursa ingeniería sino que estudia electrónica en la UTU o en institutos particulares. Otros son autodidactas y lo hacen por internet. No todos participan de la misma forma. Algunos están interesados en leer sobre estos temas pero no en construir robots, entonces se ofrecen a la organización para dar charlas y contar en qué anda la robótica.

Al comienzo de Sumo.uy no había más de 30 personas participando en una sola categoría. En cambio en 2010 tuvieron 200 visitantes por día.

Actualmente hay siete categorías: Sumbot, liceales, libre, Butiá (avanzado y básico), IEEE open e IEEE sek. Tanto en la Sumbot como en la categoría libre y la de liceales, los robots luchan dentro de un espacio delimitado en forma de cilindro que se llama dhoyo. La diferencia está en que los participantes de Sumbot y los liceales acuden al evento y la organización les presta los robots. Ellos solo deben hacer la estrategia, “lo que viene a ser la inteligencia”, explicó el organizador. En la categoría libre cada jugador deberá llevar su robot. “La idea es darles una mano. No le vamos a hacer la estrategia para que ganen, pero los ayudamos en todos los problemas que tengan”. Andrade contó que “es muy relativo” eso de que haya una estrategia ganadora. “Hay gente que hace algoritmos inteligentes que van aprendiendo cómo se mueve el rival y van mejorando su forma de jugar y hay otros que se enfocan en hacer algo muy simple porque no siempre el más complejo gana. Por ahora no hemos visto un patrón”, reveló.

Los robots son programados en base a algoritmos, “es una secuencia de instrucciones escritas en un leguaje que la computadora puede entender y luego reproducir. Lo más parecido para explicarlo es una receta de cocina, es una lista de instrucciones en un lenguaje que se entiende, que no es ambiguo y se puede transmitir”, señaló Andrade. En estas competencias los rivales no suelen conocerse de antemano, por eso es importante que el robot sea capaz de ir “aprendiendo” en la marcha. Hay participantes que los programan para que incorporen datos de sus rivales a lo largo del tiempo, entonces, llegan a competir robots que luego de cinco años han aprendido bastante y han mejorado la calidad de su juego.

Los participantes intervienen en equipos o solitarios, generalmente forman grupos de tres. Las categoría más difíciles son la libre, lEEE open e IEEE sek porque los aficionados deben saber mecánica, electrónica y computación ya que ellos mismos construyen y programan a su robot.

Además de estas tres categorías que se centran en la lucha dentro del dhoyo, hay otras dos con objetivos distintos. Ambas son formatos internacionales del Instituto de Ingeniería (IEEE, Institute of Electrical and Electronics Engineers) que apoya campeonatos a nivel internacional y propone desafíos que puedan llevarse a cabo en una competencia.

Este es el tercer año que Sumo.uy incorpora estos desafíos. El equipo ganador de esta categoría, irá a competir a la final internacional en Colombia. Este año hay dos propuestas del IEEE en sumo.uy, IEEE open e IEEE sek. En la primera, el robot deberá recolectar granos de café de un árbol en buen estado y dejarlos en una caja dependiendo de su maduración. “El árbol en vez de ser de verdad es de madera y tiene estantes donde están los granos de café que son pelotas de golf pintadas de colores; dependiendo de qué color tengan, serán granos en buen estado o no”. En esta competencia lo que importa es que el robot pueda reconocer los diferentes granos de café y que además se movilice correctamente en el escenario de juego. También tienen que ser capaces de agarrar las pelotas de golf que para un robot, “son pesadas”.

En IEE sek los robots deberán reparar diques para canalizar causes de agua. “Acá no es con agua de verdad, son cuadraditos azules y los palos son cilindros de colores”. El robot deberá ir poniéndolos alrededor del agua para contener el “río”.

Por último, está la categoría Butiá donde participan los robots diseñados por el instituto de robótica que en 2010 fueron entregados a 28 liceos de todo el país. Ahora los alumnos de esas instituciones deberán crear la estrategia y “acomodar” los robots para participar del encuentro. Como la mayoría están fuera de Montevideo, Andrade dijo que es difícil que vengan a participantes porque el presupuesto es alto.

Andrade señaló que participan tanto hombres como mujeres, aproximadamente un 30% son mujeres. “Podrían ser más”, dijo. Además de las “peleas de robots”, en Sumo.uy habrá charlas sobre historia de la robótica y el panorama actual de esta disciplina. También habrá talleres de programación y demostraciones de robots. Este año un robot bípedo pateará penales, “esperemos que esté programado el golero para que sin intervención del humano ataje las pelotas”, confesó el experto. Este robot pertenece el proyecto de grado de un grupo de estudiantes que planea armar a la Selección Uruguaya de robots para competir internacionalmente en campeonatos de fútbol de robots.

Para inscribirse hay que hacerlo en su web. El encuentro es de entrada libre y gratuita.