Guardias de seguridad con orden de no actuar y sin protección

El asesinato de un guardia de seguridad que evitó un asalto en una sucursal bancaria de Goes dejó al descubierto la desprotección con la que se desempeñan estos trabajadores. Desde la Unión de Trabajadores de la Seguridad denuncian que hace más de un año reclaman sin éxito tener chalecos antibalas. Además, tienen la orden de no actuar.

Actualizado: 11 de mayo de 2011 —  Por: Redacción 180

Guardias de seguridad con orden de no actuar y sin protección

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“El compañero actuó, trancó una puerta y le pegaron dos tiros en el pecho”, dijo el dirigente sindical Mauricio Ibáñez.

El intento de asalto a la sucursal del Discount Bank de Goes, en el que fue asesinado un guardia de seguridad, fue el tercero en el mes y el octavo en lo que va de 2011.

Desde la Unión de Trabajadores de la Seguridad se reclama que haya más patrullaje policial en las zonas bancarias y que en las entidades financieras exista un guardia 222. “Si ayer hubiera habido un 222 no hubiera pasado lo que pasó”, dijo Ibáñez. “El tema fundamental es que todas las empresas ponen la ecuación económica por encima de la seguridad de los trabajadores y de los propios comercios”, agregó en diálogo con No toquen nada (Océano FM).

El sindicalista reveló que hace un año piden en los Consejos de Salarios que todos los guardias de seguridad tengan chaleco antibalas. “Nosotros hicimos ese planteo y nos dijeron que eso hacía inviable la ecuación económica para las empresas. Entonces por no pagar ese costo, que son 400 dólares por chaleco, estamos pagando el peor de los costos”, afirmó Ibáñez.

También se denuncia que en muchas sucursales donde debería haber dos custodios se deja a uno para reducir costos. Además, los trabajadores reciben cursos de capacitación de 24 horas, con poco tiempo en el polígono de tiro para adquirir experiencia en el uso de un arma.

“Las necesidades operativas muchas veces llevan a que haya un guardia desarmado en un puesto armado. Las empresas cubren los puestos como pueden”, afirmó Ibáñez. “En realidad ningún guardia va a ponerse a usar el arma. Es muy difícil a no ser que sea una reacción instintiva. Nosotros no tenemos una legislación diferente de la que se puede aplicar a cualquier ciudadano. Le pegamos un tiro a alguien y vamos presos”, agregó.

Además, los trabajadores no tienen una protección acorde a la tarea que desempeñan. “No somos entes aislados, tenemos familias y estamos corriendo peligro”, dijo el sindicalista. “No hay ninguna cobertura. Las empresas directamente dicen que no actuemos porque ellas no pueden hacer nada. Esa es la realidad”.

Este miércoles, el sindicato de guardias de seguridad se reunirá con la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) para analizar medidas y reclamos en conjunto.

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