Por José Luis Varela
A menos de dos meses de las elecciones presidencial y parlamentaria, las encuestadoras peruanas señalaron este martes que suspenden actividades hasta tanto no se revierta la decisión del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de pedir a las personas consultadas su nombre, su documento de identidad y su domicilio.
La medida del JNE ha generado una fuerte polémica e incluso acusaciones del ex presidente Alejandro Toledo -líder en los sondeos- de que esto puede ser el comienzo de un fraude, del que culpa directamente al presidente Alan García.
"Quiero expresar mi fuerte protesta por un acto que me parece absolutamente anticonstitucional, nada democrático y que puede ser el primer paso a un fraude electoral", dijo Toledo a medios locales.
"Esto es una mordaza; no hay país alguno, ninguna democracia, donde estén censuradas las encuestas. El presidente García esta apoyando esta medida para proteger a sus favoritos", agregó.
De hecho, García ya había apoyado la decisión del JNE: "es una norma positiva; los candidatos deben tener veedores durante el desarrollo de las encuestas", dijo en un acto público.
Los analistas han señalado que ante la falta de un candidato en el partido oficialista, el presidente García, quien tiene una larga historia de odios políticos con Toledo, apoya (aunque no lo puede hacer público) al ex alcalde de Lima Luis Castañeda y a la congresista Keiko Fujimori.
Castañeda, quien ha venido bajando de manera consistente en los sondeos (de 27% a 17% actualmente) señaló que "los demás candidatos deberían agradecer esta disposición que permite la certeza de las encuestas".
Por el contrario, Keiko Fujimori no apoya la medida del JNE y considera que "las encuestadoras tienen que hacer un trabajo anónimo".
El analista Alberto Adrianzén dijo a la AFP que "la decisión del JNE inviabiliza las encuestas porque nadie va a dar su documento de identidad, su dirección, su nombre y además decir por quién vota".
"Me parece una medida tan absurda que permite a Toledo pensar que le van a hacer fraude, aunque no creo que el JNE esté en el plan de un fraude; es simple mentalidad burocrática y torpeza", dice.
Sin encuestas, señala Adrianzén, "esto será una sucesión de rumores, de chismes, será incontrolable, un candidato puede decir cualquier cosa; eso generará una incertidumbre impensable para los peruanos".
De forma irónica el analista Augusto Alvarez señala que "ahora quieren calmar la fiebre rompiendo el termómetro".
"No es la primera vez que Alan García amenaza a las encuestadoras. Hace poco lanzó el misil de que cada partido político tenga un veedor en cada encuestadora para supervisarla", dice Alvarez.
"Es una amenaza a las encuestadoras para, por ejemplo, evitar que hagan anuncios que no le gustan al gobierno, como la baja aprobación del presidente o el atraso de Luis Castañeda en la elección. No es casualidad que ambos hayan celebrado el mamarracho del JNE", agregó.
Por su parte, Manuel Saavedra, director de la encuestadora CPI, dijo que la norma del JNE "responde a presiones de los partidos políticos que andan en mal pie" en los sondeos.
El director de la encuestadora Datum Internacional, Manuel Torrado, dijo que "Perú pasará a la historia como un país que retrocedió en las libertades fundamentales. Sólo en las dictaduras exigían identificar a los entrevistados".
Las elecciones se celebrarán en Perú el próximo 10 de abril. Los últimos sondeos que se han dado por el momento tienen como puntero al ex presidente Toledo (27%), seguido por la congresista Fujimori (22%) y Castañeda con 18%.