Qué palazo

Fénix dio vuelta el partido y derrotó a Nacional 2 a 1. El tricolor se puso en ventaja con gol de Richard Porta y en el primer tiempo pudo liquidarlo. Pero estrelló tres tiros en los palos y lo pagó caro porque en el segundo Juan Ramón Carrasco le erró feo con los cambios y los de Capurro crecieron. Román Cuello empató y en la hora Fernando Sellanes marcó el triunfo.

Actualizado: 11 de febrero de 2011 —  Por: Diego Muñoz

Qué palazo

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Carrasco mira el piso, se da vuelta, se agacha y arranca pasto. Se vuelve a levantar, pone las manos en sus bolsillos y se muerde los labios. En la cancha a sus jugadores no se les cae una idea. Y todavía no llegó lo peor. En la hora Sellanes apareció solo y marcó el 2 a 1 que le dio a Fénix una victoria importantísima y a Nacional un revolcón tremendo.

Después de una primera etapa en la que el tricolor jugó aceptablemente y dominó en todos los aspectos del juego, la segunda fue de terror. Jugadores nerviosos e imprecisos de mitad de cancha hacia arriba y espacios gigantes en el medio y atrás. En el descenso notorio del rendimiento, JR tuvo directa responsabilidad. Hizo cambios que no debía y así le fue. La variante de Facundo Píriz por Anderson fue inexplicable. Carrasco se debería replantear su estrategia compulsiva de sacar a los amonestados. Desde que llegó a Nacional lo hizo en varios partidos. Es un error. Los jugadores deben convivir con las amarillas porque son profesionales. Si un día le amonestan a cinco jugadores ¿qué hará el DT? ¿Pedirá cambio de reglamentación para cambiarlos a todos? En este caso Píriz, figura en el debut y de buena actuación en el primer tiempo, recibió la amarilla y se quedó en el vestuario para el complemento. En su lugar entró el brasileño que perdió todo el tiempo con los rivales.

El otro cambio también fue desacertado. Si Carrasco cree en Robert Flores como expresa públicamente y verdaderamente lo respalda, no lo puede sacar cuando el equipo está jugando bien y el volante no está desentonando. Mucho menos para poner Nicolás Vigneri, que llegó dos días antes del inicio del torneo, y casi no conoce a sus compañeros. El técnico dice que la base del buen rendimiento es el funcionamiento colectivo y que eso se consigue con prácticas en conjunto que llevan a la automatización. Un contrasentido escandaloso.

En los 45 iniciales Nacional pudo liquidar todo. El partido era como esos entrenamientos en los que el técnico ordena que jueguen ataque contra defensa y no deja que los que marcan pasen la mitad de la cancha.

A los cuatro minutos un desborde por izquierda terminó con un centro a la cabeza del Morro García quien con un gran gesto técnico cabeceó arriba y a contrapierna del arquero pero la pelota dio en el horizontal.

Enseguida en una jugada colectiva Nacional llegó de nuevo. La acción la definió Peralta en la entrada del área. Su tiro lo atajó Oscar Castro.

A los 15 Peralta levantó un centro al segundo palo, Sebastián Coates la bajó hacia el medio y por detrás de su marca Porta anotó el primero. Lógica pura.

Fénix no agarraba la pelota por lo que la idea de salir de contragolpe y lastimar a Nacional, quien repitió la línea de tres final, quedó en una intención. El equipo de Martínez ni siquiera ejecutó bien las pelotas quietas que pudieron ir al área y generar peligro.

Nacional mantuvo la intención de tocar y desbordar al rival. Peralta hizo una corrida fenomenal, limpió rivales, entró al área y le pegó de zurda. El palo le volvió a negar el gol.

Unos minutos más tarde fue el Morro García quien recibió otra buena combinación y remató de derecha pero su tiro pegó en el vertical.

Para la segunda parte Carrasco hizo lo cambios y Fénix salió con otra disposición a la cancha. Fue el combo completo.

Cuando se acomodaban en la cancha, el equipo de Martínez encontró el empate la primera vez que lo buscó con criterio. Cuello picó contra tres defensas en busca de un pase desde su campo. El delantero le ganó al cierre de Coates, que no tuvo auxilió de ningún compañero, se enfrentó a Rodrigo Muñoz y definió cruzado.

Nacional se desorientó en la cancha y comenzó a perder la pelota en el medio del terreno. Las figuras del primer tiempo bajaron su nivel y no tuvo nada del equipo que sus hinchas pretenden. Matías Cabrera se dedicó a discutir con los rivales, Peralta se nubló completamente y Mauricio Pereyra debió abandonar el campo lesionado. En su lugar ingresó Bruno Fornaroli y la modificación generó otro error de Carrasco quien puso a Porta a jugar como volante por derecha, lo alejó del área y perdió todo su peso.

La falta de ideas se evidencia en los números. En todo el complemento, el equipo de JR tuvo una sola situación de peligro en los pies de Fornaroli.

Los de Capurro se sintieron cómodos en el partido y fueron por más. En los últimos 25 minutos tuvieron el dominio del partido y el control del resultado. Nacional atacó por inercia mientras que Fénix cada vez que se acercó al área rival lo hizo con criterio.

En la hora un nuevo desajuste defensivo de Nacional permitió que Sellanes recibiera solo dentro del área. El resto lo hizo el jugador que había entrado hacía un minuto: media vuelta y gol.

Entonces Carrasco se tapó la cara. Como ocultándose de una derrota de la cual fue directo responsable.