River realizó un enorme esfuerzo que casi tiene su premio en el final. El partido, desvirtuado por un clima imposible, fue dramático y el equipo de Del Capellán estuvo a punto de conseguir una hazaña pero se despidió de la Sudamericana.
Los uruguayos salieron mal parados en el fondo y los paraguayos generaron un par de situaciones de gol en el comienzo por inspiración de Jonathan Fabbro, el mejor jugador de la llave. A los ocho Texeira abrió el marcador.
River no le encontraba la vuelta al partido hasta que un error defensivo de Guaraní permitió que Jonathan Ramírez igualara tras buena definición sobre los 23 minutos.
A partir de allí, el darsenero se adueñó de la pelota con Rizzoto y Ezquerra generando juego en el medio y desborde por las puntas. Tuvo alguna llegada para aumentar pero no lo logró y cuando se iba el primer tiempo un gol de Benítez, que debió ser anulado por fuera de juego, puso a Guaraní arriba.
Pareció que todo estaba decidido. Quedaban 45 minutos y River debía marcar cuatro goles. Sonaba a utopía. Sin embargo el equipo uruguayo no se entregó nunca y siguió peleando hasta el final.
Primero empató a los 67 Zambrana y más tarde Fernando Correa anotó dos goles, a los 74 y a los 86, que dejaron la serie abierta. Con un gol más River pasaba. Y el cuadro uruguayo lo tuvo en la hora. Barreto remató pero la pelota salió al lado del palo izquierdo.