El premio o trato diferencial por no pagar era originalmente canjear la deuda por publicidad oficial. Este vicio de las empresas públicas, tan denunciado en el pasado, sigue tan campante. Una empresa seria coloca su publicidad después de estudiar en qué medio le conviene hacer propaganda. No es aceptable asignarla con el criterio de cobrar cuentas (o hacerle fácil el pago a los que son amigos).
Después cambiaron y propusieron la edición, junto con el diario, de no sé cuántos miles de libros, impresos en los talleres de La República. Editar libros parece una noble acción que nadie puede criticar. El inconveniente es que la UTE se rige por una ley, su ley orgánica, que dice que la empresa está para generar energía eléctrica y no para publicar libros. Esa propuesta –que no se sabe si fue de UTE o de Fassano- fue abandonada.
Finalmente había una cláusula en el acuerdo estipulando que ese convenio de pago debería mantenerse en secreto. El Presidente del Directorio, el Vicepresidente y el miembro nombrado por el Partido Colorado nada objetaron a eso. Se opuso el Director nombrado por los blancos. También en ese punto echaron finalmente para atrás.
En los hechos, hasta el momento, no ha encontrado la UTE la forma de cobrar esa deuda que lleva dos años (es decir, viene del final del gobierno de Vázquez). La forma de cobrar que emplea la UTE con cualquier otro cliente moroso es cortarle la luz.
Mucha gente de izquierda cree que La República es un diario de izquierda y su dueño un periodista de izquierda. Otra ingenuidad. Fassano es un fiolo de la izquierda, la hace trabajar para él, le saca plata, la proxenetea. En este caso le jineteó dos años de luz por millones de pesos.
El Ing. Casaravilla, presidente del Directorio de UTE, dijo que él no podía cortarle la luz porque ese era un asunto político y lo debía resolver el sistema político. Muchas personas no pueden ver realidades dolorosas entre los suyos: necesitan desplazarlas hacia los adversarios. No pudiendo enfrentar el hoy huyen hacia el ayer (el pasado fue peor y era de otros: la herencia maldita siempre sirve).
El último proyecto de cobro del Directorio de UTE fue fraccionar la deuda en cuotas, pagaderas en efectivo, menos recargos y multas. Pero tampoco es seguro que sea el definitivo. Fassano todavía no ha contestado si acepta o no. Tiene la última palabra.
Lo que es seguro es que todos los beneficios, descuentos y facilidades que terminen por concretarse van a figurar en las facturas de UTE de su casa, de la mía y de todos los que pagan regularmente la luz. Los ingresos de UTE salen del bolsillo de los que pagamos la luz (los ingresos y los regalos).
Algunas personas se enojan y se cierran cuando leen estas cosas. Pero otras personas piensan. Escribo para estos.
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