“El primero de agosto se habrá cumplido un ciclo en la tarea de elaboración presupuestal. Convencido de haber desempeñado con responsabilidad las tareas que me fueran asignadas es que le solicito acepte mi renuncia indeclinable a partir del dos de agosto”, dice la carta.
En otro tramo explica el motivo que lo lleva a esta decisión. “A pesar de los esfuerzos que me consta el Sr. Ministro ha hecho, no he logrado compatibilizar la forma de desempeñar mis funciones con las que la Subsecretaria ha asumido como propias”, escribió Zavala. “Las razones como usted sabe son de estricto orden personal y nada tienen que ver con mi lealtad con el proyecto político de este, nuestro gobierno, ni con usted o el Presidente de la República, al cuál le solicito explique las motivaciones de mi alejamiento y la absoluta vigencia de mi compromiso con el éxito de su gestión”, agregó.
Zavala presenta la renuncia una vez culminada la negociación para el presentar el proyecto de ley de presupuesto.
En diálogo con 180, Zavala declinó hacer más comentarios que los incluidos en la carta.
Zavala acompañó a Ehrlich en varias responsabilidades. Primero como asistente académico cuando el ahora ministro era decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República y luego como secretario general de la Intendencia de Montevideo cuando Ehrlich era jefe comunal.
A continuación reproducimos íntegramente la carta de renuncia de Zavala.
Montevideo 26 de julio de 2010
Sr. Ministro de Educación y Cultura
Ricardo Ehrlich
Estimado Ministro, hace ya casi cinco meses que aceptando su propuesta de designación como Director General del Ministerio he intentado cumplir las responsabilidades que me fueran asignadas con esfuerzo y dedicación.
Llevar adelante la Dirección General de Ministerio implica además de un claro compromiso con el plan de gobierno refrendado por la ciudadanía, una profunda sintonía con las formas de gestión que usted como Ministro ha establecido y promueve tanto hacia dentro como hacia fuera del Ministerio.
No menos cierto es que todos quienes integramos el equipo político de gestión del Ministerio debemos buscar las formas de complementarnos, apoyarnos y establecer los mecanismos que nos permitan a cada uno cumplir con nuestras responsabilidades de manera de que redunde en mejores políticas públicas. De esta forma, nuestro esfuerzo sumado al de tantos otros sustentará los cambios necesarios para que el estado sea una herramienta de transformación de la sociedad y no un obstáculo para la superación de las injusticias que aún persisten en la misma. Como es de su conocimiento, a pesar de los esfuerzos que me consta el Sr. Ministro ha hecho, no he logrado compatibilizar la forma de desempeñar mis funciones con las que la Subsecretaria ha asumido como propias.
Ya hace bastantes años que lo he venido acompañando en distintas circunstancias en las que usted ha tenido que conducir diferentes instituciones. En todos estos años hemos encontrado la forma en que mi trabajo redundara en facilitar y potenciar su propio trabajo y los resultados del mismo. Sin embargo no parece ser esta vez coincidente con esos antecedentes. Ya le he manifestado que no siento que esté cumpliendo mi tarea de la mejor manera posible debido a las diferencias cotidianas existentes con los límites de las responsabilidades de la Sra. Subsecretaria.
No quisiera permanecer en las funciones que me fueran asignadas solamente por el respeto y la lealtad que usted con su ejemplo ha despertado en mi. O simplemente para evitarle la complicación de encontrar a alguien que me suplante. Ambos sabemos que nadie es imprescindible y que difícilmente sea posible para mi permanecer acompañándolo en las actuales condiciones.
El primero de agosto se habrá cumplido un ciclo en la tarea de elaboración presupuestal. Convencido de haber desempeñado con responsabilidad las tareas que me fueran asignadas es que le solicito acepte mi renuncia indeclinable a partir del dos de agosto a la Dirección General del Ministerio. Las razones como usted sabe son de estricto orden personal y nada tienen que ver con mi lealtad con el proyecto político de este, nuestro gobierno, ni con usted o el Presidente de la República, al cuál le solicito explique las motivaciones de mi alejamiento y la absoluta vigencia de mi compromiso con el éxito de su gestión.
Es mi deseo también manifestarle que puede contar conmigo tanto usted como el Presidente a pesar de mi alejamiento de esta responsabilidad coyuntural. Porque la transformación de nuestra sociedad y la construcción de una nueva hegemonía, diferente, que se sustente en verdaderos valores de solidaridad y justicia social necesitará más que una buena gestión de gobierno. Necesitará de varias y sucesivas gestiones que profundicen lo que ha comenzado y que por suerte cuenta con muchas personas comprometidas dentro y fuera del gobierno.
“La acción, con todas sus incertezas, es como un recordatorio siempre presente de que los hombres, aunque han de morir, no han nacido para eso, sino para comenzar algo nuevo.” Hannah Arendt, De la Historia a la acción
Sin más lo saluda muy afectuosamente,
Alejandro Zavala.-